Amí y a todos, ¡oh María!, alcánzanos el verdadero espíritu de la devoción a Ti, ¡Virgen Niña!, y el don inapreciable de la perseverancia final. Así sea. 1. A diferencia de la devoción al Niño Jesús, la devoción a la infancia de
JxA61E. Dioste salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. Madre nuestra, tú estabas serena y fuerte junto a la cruz de Jesús.